martes, 5 de noviembre de 2013

Para vos

A la semana de conocerte tuve un encuentro conmigo misma

con mis anhelos, con mis deseos

supe que en el silencio que habitaba mis rincones

había muchas palabras esperando ser dichas

y muchas más, esperando ser escuchadas

Al año de descubrirte tu figura

ya se me antojaba conocida

conocida y querida, aunque no buscada

                                                              todavía


Estabas en círculos interesantes (para mí)

por eso verte era casi obligatorio, te destacabas

pero no por tu atractivo físico, no por tu andar

no por tu cara, ni por tus ojos

era tu postura, y era, sobre todo y siempre tu pelo

Quise tocar tu pelo desde el inicio, esa colita

que te hacías era odiosa, quería que te la saques, 

que mostraras ese cabello, quería verlo en movimiento

(era una ilusión que nunca vi cumplida)

Y como voy a contar el día a día

o como empezaste a gravitar en mi corazón

con más fuerza que cualquier otro sentimiento

Ya no me alcanzan las palabras

no me alcanza el alma, no me alcanza el corazón

cuando quiero contar todo lo que eras, lo que sos

para mi, en mi vida, en todos estos años

en mis noches, en mis minutos o segundos...

por momentos te borro y por otros simplemente te ignoro

a veces te odio, a veces tengo ganas de buscarte 

y me pregunto ¿para qué?

yo ya conozco la historia infinita entre nosotros

nos encontramos solamente para lastimarnos

deseo tanto herirte que me asusta la fuerza de ese deseo

no yo, no con mis manos, no con mi ausencia

No con emisarios, no con castigos, no

mi deseo es más visceral y profundo

yo quiero lastimarte ahí dónde me lastimaste a mi

yo quiero que sufras ahí dónde yo sufrí

yo necesito que te arrepientas una y mil veces de las palabras

que me alejaron de vos, que me obligaron a desterrarte

que te castigues vos mismo eternamente

y llegues a odiar, a maldecir, a perjurar 

y llegues a enloquecer, a gritar, a llorar

porque no te gusta llorar, no queres llorar

y deberías, vos sabes que deberías llorar

pero por vos, no por mi

te tenes que perdonar, porque aunque yo te perdone enseguida

me prometí que nunca te iba a dar la posibilidad de herirme

otra vez, me juré que jamás me verías caer

y así será porque yo me cumplo a mi misma

creo en la palabra más de lo que creo en mi

por eso me encargué de empeñarla

para no desistir, para no caer

esa lucha es una constante

pero me sé con voluntad, me sé cada día 

más yo, más fuerte

y vos, yo sólo espero que estés bien

y que sonrías

y que cuando mires a donde sea

siempre me veas ahí, porque yo estoy

pero mi amor ya no es tu guía

y tu camino no es el mío

Yo perdí mi batalla

te perdí y me gané

te dejé y me recuperé.

3 comentarios:

  1. Bueno, esta bueno que ingreses a la vida bloguera, expresando tus sentimientos.... Yo sí puedo comentar viste jajajaja.. Besos. Te felicito por tu blog.

    ResponderBorrar