Cuánto te extraño, qué absurdos son los días
y no creo que se me pase pronto
No puedo sacarme la espina,
y no siento que sea lo mejor
Quiero acordarme todos los días
de todo lo que viví
esas tremendas horas
que sacudieron mi alma para siempre
No hay escarcha tan grande
ni terremoto mayor:
que vengan todas las pestes
que se derrumbe la economía del país
Que me vaya mal en el trabajo
o que todos los hombres se burlen
de mi corazón y lo que siento
No importa, nada va a ser tan tremendo
nada me va a doler tanto
ni una enfermedad, ni la falta de dinero
ni que no pueda comer o soñar
Las palabras son muy precisas
cuándo quiero decir lo que siento
ellas me acompañan en mi
más recóndita y profunda soledad
Papi, las cosas en casa siguen
cómo vos lo pediste antes de irte
pero nada es totalmente alegre
ni plenamente placentero para mi
Los sucesos se pierden uno
atrás del otro y aunque me alteren
lo que más me hiere, lo que más me aterra
son esas noches que me despierto perdida
Y me invade una sensación de vacío
tan inacabado como un abismo
y pienso que es lo que pasa
la respuesta es sencilla: no estás.
La solución no la encuentro
ni en mis deberes, ni en mis salidas
tampoco en lo que escribo
la solución sólo vendrá cuando estemos juntos
OTRA VEZ, en otra vida
en otros cielos, en otro aire
Para hablar, para que me retes
para compartir, para no separarnos ya.
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