jueves, 28 de noviembre de 2013

Veintiuno

Escribiendo, me quedan palabras
en mi corazón hay solamente tres mujeres
que podrías multiplicarlas por mil
o simplemente dividirlas en pedacitos
como ya lo has hecho.

Creo que ya sabes los resultados
y no es necesario que te lo explique
otra vez, estoy harta de los desentendidos
entre nosotros aunque esté
más que acostumbrada.

En mi cuerpo la sangre que corre
sigue siendo tuya, me envuelve
en un tormento de latidos desacompasados

que me piden, me ruegan
que te busque, que me encuentres.

Pero tengo un grave problema, está
una chica perdida y ni vos
ni yo contábamos con ella.

Debes conocerla, sabes
de quién te hablo

pero no me cuesta nada
refrescarte la memoria.

Tiene veintiún años, está enfrente
tuyo y te pide
un poco de paz, un rayo de esperanza
Ella confiaba tanto en vos
aunque nunca le diste
un respaldo certero y seguro

aunque siempre tendiste
a darle la espalda
cuando más te necesitó…

Pobrecita, todavía la veo
le volviste a romper el alma
le quebraste otra vez los sueños
lo que ella más atesoraba y cuidaba

Más que la plata, más que a su vida
más que a nadie, más que a todo…
inclusive casi abandona sus verdaderos afectos.

Pero ahí estás vos, mirándola desde arriba
con suficiencia, con altanería
diciéndole simplemente
mándate a mudar, no sé quién sos…

Guau!, qué golpe para mi querida
amiga y hermana
¿Qué hiciste?, ¿cuál es tu problema?
¿Tanto te cuesta regalarle un poco de aliento?

Por favor, querido, no pretendas
que ella te perdone; ella te detesta
ella te mató, para ella dejaste
de existir en ese instante…

¿Te cuento cómo hizo para volver
a vivir, a nacer, a tener fe?

No voy a gastar palabras: sé que no
lo queres saber y ahora a mi tampoco
me importa que lo sepas ni perdonarte.

Es a ella a quién le tenes que suplicar.
NO a mi.
A mis veintiséis años no necesito
nada de vos
A mis veintiséis me basto y me sobro
para seguir adelante.

Con todo lo que viví este año
con todo lo que he tenido que pasar
con las pruebas, el dolor, el infierno
que superé y sigo acá:
SIEMPRE sin vos…

No tengo nada para darte
no tengo nada para esperar de vos

Ahora solamente si tenes
un minuto en tu extensa agenda
y prioridades pensá en aquella fecha
mírate y mírala:
¿Quién perdió y quién ganó con
el tiempo?,
te lo dejo como una inquietud…

                                                               Cynthia--9/11/2008, 3:39 .

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