martes, 21 de enero de 2014

Viejo, leer, recordar el por que

20 de febrero de 2009.-


Hoy rememoramos un nuevo mes de separación, y van 62 meses exactamente. Separación de sueños, de caminos, de esperanzas.

Hoy más que nunca tengo y debo recordar todo lo que me llevó a decir BASTA a esto. Tengo que hacerme eco de las palabras que llegaron claras a mis oídos, hicieron un hoyo en mi alma y clavaron una dura estaca en mi corazón.

Corazón que se hizo de piedra, siendo de oro puro, corazón que se desangró infinitamente fuera de mi cuerpo y no pude retener, no hubo manera, se me fue y yo me quedé ahí, como una tonta, mirando como rodaba despacio, tan despacio que cada gota parecía que se llevaba una vida y en esa vida todos mis sueños perfectos, todos mis besos secretos.

Sin dejar de recordar como explotó mi cabeza y en mi mente y en mi garganta todas las palabras de AMOR se murieron, me abandonaron...mi sonrisa se congeló, se hizo falsa...mi mandíbula se distorsionó, mis ojos se llenaron de tierra que me enceguecieron hasta dejarme bizca...me volví una estatua de cera, de granito, un hielito chiquito, pero impenetrable.

Y yo no entendía nada y no había razones, me perdí en mi caparazón otra vez, me encerré, me obcequé y me lastimé como nunca antes lo había hecho. Y todo por él, por esas palabras que suenan en mis oídos muchas veces, irrepetibles. Mismas palabras que tienen un trasfondo y es ese trasfondo el que no quiero escuchar y que dice así: "NO TE QUIERO, NO ME MOLESTES, PéRDETE...NO ME SERVÍS"...Sí, ese es el verdadero significado de esa frase absurda y ridícula, todo por no tener el valor de mirarme y decirme lo que entre comillas está señalado.

Pero mi intuición que nunca me falla, lo capto al vuelo y por eso pude fingir. Por eso no me largue a llorar en ese momento, porque ¿ Qué le pueden importar a una persona que tiene la cara y no se le cae de vergüenza para contestar lo que contestó, unas lágrimas puras y cristalinas que brotan de un manantial de profundo amor y dolor y esperanza y sueños?  Nada, y el tiempo se encargó de confirmarlo y cada año, cada nuevo segundo se sella en el almanaque de mi desamor profundo.

No puedo seguir así, este círculo es vicioso, cada veinte me pasa lo mismo y no lo puedo evitar, menos ahora que se junta con la fecha en que mi papá salió de mi casa conmigo para ya no volver. Es demasiado para que yo lo pueda olvidar, pero no por la importancia que yo le pueda dar hoy a él, sino por todo lo que significó en mi pobre y hastiado corazón, que no cesa de recibir desesperación, dolor, amargura en cada nuevo 20 de mes.

Perfectamente él hace su vida, como siempre, va con su mascarita de acá para allá. Sonriendo, codiciando, escapando de todo lo simple y buscando lo falso porque él lo es. Un hombre que no sabe amar, un adolescente altamente frustrado y herido todavía no sé por quién o por qué, una persona oscura, huidiza, un hombre que va de cama en cama y de mujer en mujer huyendo de él, de sus sentimientos, de su esencia y yo no lo quiero. Pero me duele que así sea, yo quiero que pueda superar todo ese rencor que lo ata a sus complejos que los tiene y muchos aunque él lo niegue ante mi y ante los demás; porque supongo que algo tiene que quedar de aquel que fue alguna vez y que creí tener y conocer. Supongo que los años lo hicieron más duro aún, pero él solo se hiere y no hay mujer en el mundo capaz de sacarle esa espina que él mismo se clavó.

Es 20 otra vez, se cumple otro mes de separación y cada uno de ellos me deja una nueva estrella
cada uno de ellos me deja un nuevo sentir, pero también cada vez que lo pienso me afecta menos, lo libero así, escribiendo, porque con él no me puedo liberar de nada: no lo entiendo ni me entiende
no lo quiero ni me quiere

Entre nosotros dos sólo habita lo que no fue y pudo ser
Lo que no es ni tiene posibilidad de ser
Lo que yo anhelé más que respirar y él me quitó de un sablazo
Lo que él busca en todas las demás y no va a conseguir ni en su querida ciudad chica ni en cualquier otra ciudad más grande o más pequeña por el simple hecho de que él no se soporta, no se quiere y así es difícil que alguien logre lo que su más secreto deseo espera conseguir de la nada sin mover un dedo, pobre alma la suya, pierde siempre y no lo puede evitar; yo gané todas las partidas a pesar de lo terrible que es para mi darme cuenta de eso.

Es 20, él anda por ahí y no sabe y no siente que acá estoy yo escribiendo como siempre para no lastimarlo, para no pegarle, para no darle en su cara lo que se merece: que yo le rompa el corazón en miles de pedacitos, tal cual hizo él el 20 de Diciembre de 2003. Sólo espero que él lo festeje de verdad, ciertamente se liberó de una mina enferma y de un amor  demasiado puro para su corazón demasiado blando.

                       Cynthia. 21:42 hs.