20 de febrero de
2009.-
Hoy rememoramos un
nuevo mes de separación, y van 62 meses exactamente. Separación de sueños, de
caminos, de esperanzas.
Hoy más que nunca
tengo y debo recordar todo lo que me llevó a decir BASTA a esto. Tengo que
hacerme eco de las palabras que llegaron claras a mis oídos, hicieron un hoyo
en mi alma y clavaron una dura estaca en mi corazón.
Corazón que se
hizo de piedra, siendo de oro puro, corazón que se desangró infinitamente fuera
de mi cuerpo y no pude retener, no hubo manera, se me fue y yo me quedé ahí,
como una tonta, mirando como rodaba despacio, tan despacio que cada gota parecía
que se llevaba una vida y en esa vida todos mis sueños perfectos, todos mis
besos secretos.
Sin dejar de
recordar como explotó mi cabeza y en mi mente y en mi garganta todas las
palabras de AMOR se murieron, me abandonaron...mi sonrisa se congeló, se hizo
falsa...mi mandíbula se distorsionó, mis ojos se llenaron de tierra que me
enceguecieron hasta dejarme bizca...me volví una estatua de cera, de granito,
un hielito chiquito, pero impenetrable.
Y yo no entendía
nada y no había razones, me perdí en mi caparazón otra vez, me encerré, me
obcequé y me lastimé como nunca antes lo había hecho. Y todo por él, por esas
palabras que suenan en mis oídos muchas veces, irrepetibles. Mismas palabras
que tienen un trasfondo y es ese trasfondo el que no quiero escuchar y que dice
así: "NO TE QUIERO, NO ME MOLESTES, PéRDETE...NO ME SERVÍS"...Sí, ese
es el verdadero significado de esa frase absurda y ridícula, todo por no tener
el valor de mirarme y decirme lo que entre comillas está señalado.
Pero mi intuición
que nunca me falla, lo capto al vuelo y por eso pude fingir. Por eso no me
largue a llorar en ese momento, porque ¿ Qué le pueden importar a una persona
que tiene la cara y no se le cae de vergüenza para contestar lo que contestó,
unas lágrimas puras y cristalinas que brotan de un manantial de profundo amor y
dolor y esperanza y sueños? Nada, y el
tiempo se encargó de confirmarlo y cada año, cada nuevo segundo se sella en el
almanaque de mi desamor profundo.
No puedo seguir así,
este círculo es vicioso, cada veinte me pasa lo mismo y no lo puedo evitar,
menos ahora que se junta con la fecha en que mi papá salió de mi casa conmigo
para ya no volver. Es demasiado para que yo lo pueda olvidar, pero no por la
importancia que yo le pueda dar hoy a él, sino por todo lo que significó en mi
pobre y hastiado corazón, que no cesa de recibir desesperación, dolor, amargura
en cada nuevo 20 de mes.
Perfectamente él
hace su vida, como siempre, va con su mascarita de acá para allá. Sonriendo,
codiciando, escapando de todo lo simple y buscando lo falso porque él lo es. Un
hombre que no sabe amar, un adolescente altamente frustrado y herido todavía no
sé por quién o por qué, una persona oscura, huidiza, un hombre que va de cama
en cama y de mujer en mujer huyendo de él, de sus sentimientos, de su esencia y
yo no lo quiero. Pero me duele que así sea, yo quiero que pueda superar todo
ese rencor que lo ata a sus complejos que los tiene y muchos aunque él lo
niegue ante mi y ante los demás; porque supongo que algo tiene que quedar de
aquel que fue alguna vez y que creí tener y conocer. Supongo que los años lo
hicieron más duro aún, pero él solo se hiere y no hay mujer en el mundo capaz
de sacarle esa espina que él mismo se clavó.
Es 20 otra vez, se
cumple otro mes de separación y cada uno de ellos me deja una nueva estrella
cada uno de ellos
me deja un nuevo sentir, pero también cada vez que lo pienso me afecta menos,
lo libero así, escribiendo, porque con él no me puedo liberar de nada: no lo
entiendo ni me entiende
no lo quiero ni me
quiere
Entre nosotros dos
sólo habita lo que no fue y pudo ser
Lo que no es ni
tiene posibilidad de ser
Lo que yo anhelé más
que respirar y él me quitó de un sablazo
Lo que él busca en
todas las demás y no va a conseguir ni en su querida ciudad chica ni en
cualquier otra ciudad más grande o más pequeña por el simple hecho de que él no
se soporta, no se quiere y así es difícil que alguien logre lo que su más
secreto deseo espera conseguir de la nada sin mover un dedo, pobre alma la
suya, pierde siempre y no lo puede evitar; yo gané todas las partidas a pesar
de lo terrible que es para mi darme cuenta de eso.
Es 20, él anda por
ahí y no sabe y no siente que acá estoy yo escribiendo como siempre para no
lastimarlo, para no pegarle, para no darle en su cara lo que se merece: que yo
le rompa el corazón en miles de pedacitos, tal cual hizo él el 20 de Diciembre
de 2003. Sólo espero que él lo festeje de verdad, ciertamente se liberó de una
mina enferma y de un amor demasiado puro
para su corazón demasiado blando.
Cynthia. 21:42 hs.