miércoles, 8 de enero de 2014

Seguimos del mismo, pero antes en el texto




En resumen y en breves palabras: puedo ver claramente como nunca tendría que haber sufrido nada de los dolores que me aquejaron fácil 8 o 9 años, que muchas veces parecieron siglos eternos de sufrimiento, y a veces más que nada después de superarlo, parecen días de histeria y soledad. Momentos ridículos y sin sentido: al final  creo que todo me sirvió para ver su verdadera cara. Pobrecito.